¿Cuántas cosas pueden pasar en un año? Todo depende. Hay años en que la actividad rutinaria consume nuestro tiempo. Este año no fue el caso. Tuvimos muchas historias recolectadas y más de 30 entrevistas aplicadas. Todo un logro en solo 7 meses de trabajo, en que además participamos en varias instancias de difusión del conocimiento. En resumen, contentos y al mismo tiempo un poco cansados. Febrero nos ayudó harto a terminar el trabajo pendiente y a reponer energías!
¿Cuántas cosas pueden pasar en un año? Todo depende. Hay años en que la actividad rutinaria consume nuestro tiempo. Ni hablar del campo académico, el cual cada vez más se transforma en una sucesión de cursos y actividades administrativas que poco tienden de genialidad y de creación de nuevo conocimiento. Pero hay períodos en que esto cambia (afortunadamente), y en donde las cadenas de acontecimientos se suceden gratamente.Acabamos de terminar junto al equipo del Proyecto Autonomed nuestro primer año de trabajo. Las circunstancias hicieron que fuera más corto de lo que hubieramos deseado. Todo comenzó tardíamente en julio del 2026, cuando después de meses de esperar recibimos los fondos para comenzar a ejecutar esta tarea. Quizás por esta estrechez no de corazón sino de tiempo es que nos pusimos manos a la obra desde agosto para multiplicar e intensificar las acciones con más ganas que planificación.
Nuestro principal objetivo fue debutar nuestro trabajo de campo en varias regiones del país. Tuvimos el gusto de trasladarnos junto a Jorge Medel a Puerto Montt para iniciar un viaje que nos llevado a conocer a equipos de varias ciudades. Junto a Claudia Ramírez, tuvimos el gusto de visitar a varios equipos de medios de Antofagasta, en pleno período de campaña presidencial. En noviembre, realizamos dos jornadas de trabajo en la región de Valparaíso, conociendo a los directores de medios con sede en la quinta costa así como en el interior. Se trata entonces de paisajes y contextos regionales conectados pero diversos, tal cual lo pudimos constatar con Alejandra Phillippi en una de estas extensas jornadas.
Alternando las visitas a campus universitarios con las oficinas e instalaciones de diferentes medios locales, hemos podido no solo realizar nuestras entrevistas con directores de medios, sino conocer además el entorno y la vibra que respiran estos equipos, mientras navegan la profunda promesa y abismo que ofrecen los nuevos modelos de ingresos que ofrece el ecosistema digital, a´ún a medio camino entre el modelo de dos caras del mercado mediático y los nuevos modelos impulsados tanto por la digitalización como por la plataformización. Ya hablaremos más de aquello en los próximos posts.
Por el momento, solo les comento que hubo muchas historias recolectadas y más de 30 entrevistas aplicadas. Todo un logro en solo 7 meses de trabajo, en que además participamos en varias instancias de difusión del conocimiento. En resumen, contentos y al mismo tiempo un poco cansados. Febrero nos ayudó harto a terminar la pega pendiente y a reponer energías.
Ojalá marzo sea indulgente. Y que el 2026 nos ofrezca lo mejor. Parabienes.
